Lupus eritematoso, Cutaneo o Sistémico.

Lupus eritematoso

Lupus eritematoso

Lupus eritematoso, Cutaneo o Sistémico

A continuación hablaremos sobre el lupus eritematoso, cutáneo o sistémico, uno de los mas comunes dentro de esta enfermedad.

El lupus se encuentra catalogada como una enfermedad autoinmune. El sistema inmunológico esta diseñado para protegernos contra gérmenes extraños. Para hacerlo produce unas proteínas llamadas anticuerpos, los que viajan por la sangre.

Generalmente, la piel se ve afectada por el lupus. Además esta es muy importante a la hora de diagnosticar la enfermedad. Inicialmente, el lupus lo podemos clasificar de dos formas. Cuando se presenta únicamente en la piel, llamado lupus eritematoso cutáneo, y en todo el cuerpo, llamado lupus eritematoso sistémico.

Esta enfermedad de la piel causa erupciones, llagas y lesiones. Estas se ven reflejadas en áreas expuestas al sol como la cara, las orejas, el cuello, los brazos y las piernas.

Por lo general el lupus cutaneo, se divide en lupus cutáneo crónico y lupus cutáneo agudo. El primero se manifiesta con lesiones eruptivas en forma de disco, gruesas, escamosas y de color rojo. Además se presenta caída del cabello en el afectado de forma irregular. El lupus cutaneo agudo suele manifestarse con eritemas en forma de mariposa. Estas se sitúan en las mejillas y la nariz. En algunos casos se presentan ampollas llenas de líquido.

En el lupus eritematoso sistémico el problema surge cuando, por error, el sistema inmunológico se confunde y ataca los órganos propios. Se produce daño articular, pulmonar, cardíaco, de la sangre, del riñón , del intestino, del cerebro, o de la piel. Generalmente un 10% de personas con lupus cutáneo desarrolla el lupus de tipo sistémico.

Es importante mencionar que el cáncer puede desarrollarse en lesiones discoidales (forma de disco), que han permanecido por mucho tiempo. En este caso se recomienda hablar con su reumatólogo acerca de cualquier cambio en la apariencia de estas lesiones.

Otras reacciones de la piel ante la presencia de lupus eritematoso:

Cambios en el color de la piel.

Ronchas

Úlceras en la boca, en la lengua o en la nariz.

Dedos blancos, morados y azules por inclemencia del frío.

Por lo general las lesiones que se producen en la piel por el lupus son fotosensibles. Ante esto recomendamos tener en cuenta las siguientes precauciones:

  • Uso de protector solar
  • Ropa protectora contra el sol, mangas largas para los brazos si es el caso.
  • Sombreros o cachuchas para protección facial. Evitar la exposición a luces fluorescentes.
  • Reducir al máximo la exposición a rayos ultravioleta.
  • Utilizar protecciones anti UV en las ventanas.

Finalmente podemos concluir que el lupus es una enfermedad crónica e imprevisible. Es importante diagnosticar la enfermedad precozmente para recibir el tratamiento adecuado. Y, no olvide que es muy importante visitar a su reumatólogo regularmente.